Efectivos de la Comisaría 5ta. de Almirante Brown, durante un control sanitario en Rafael Calzada, descubrieron que una carnicería no sólo incumplía normas higiénico-sanitarias, sino que funcionaba como un depósito clandestino de autopartes de vehículos presuntamente robados.
La investigación comenzó tras las quejas de vecinos por el mal olor y el mal estado de los productos del local ubicado en la Av. San Martín y San Luis. Cuando se realizó la inspección, la policía descubrió que el establecimiento no respetaba las condiciones básicas de higiene y que detrás de esa fachada operaba un centro oculto de desarme de autos.
Al revisar la cámara frigorífica del comercio, los agentes encontraron motores, puertas y otras partes de vehículos con números adulterados o con pedidos de secuestro por parte de la Justicia, lo que indica que se trataba de piezas de origen ilícito.
Según las autoridades, la mezcla de carne en descomposición con piezas metálicas y lubricantes fue la razón del fuerte olor que alertó a los vecinos y terminó llevando a la detección del lugar.
Tras el hallazgo, la carnicería fue inmediatamente clausurada y todos los elementos secuestrados quedaron bajo resguardo para las pericias correspondientes.
Los responsables del local quedaron a disposición de la Justicia, imputados por violar la Ley 25.761 —que regula el desarmado de automotores y la venta de sus repuestos— además de enfrentar causas penales por encubrimiento y posible vínculo con el robo de los vehículos.
Las autoridades policiales y municipales continúan con las averiguaciones para determinar si esta carnicería formaba parte de una organización más grande de desarmaderos clandestinos que operan en distintos sectores del conurbano bonaerense.











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