Los empleados de comercio iniciaron una nueva etapa de negociación salarial con las cámaras empresarias del sector, en el marco de la revisión paritaria prevista para marzo. En esta instancia, el sindicato busca acordar un incremento que permita compensar la inflación y mantener el poder adquisitivo de los trabajadores.
Uno de los puntos centrales del debate es el futuro del bono mensual de $100.000 que los trabajadores vienen cobrando como suma no remunerativa. Ese monto está compuesto por dos adicionales: uno de $40.000 que ya se pagaba desde meses anteriores y otro de $60.000 acordado a fines de 2025.
El esquema actual establece que estos $100.000 se pagarán hasta marzo. A partir de abril, el dinero dejará de figurar como bono separado y pasará a integrarse al salario básico de cada categoría. Este cambio implicará que el monto comience a impactar en otros conceptos del sueldo, como antigüedad, presentismo, aguinaldo e indemnizaciones.
Sin embargo, la incorporación al básico también puede generar mayores descuentos por aportes y contribuciones. Por eso, el gremio busca que el nuevo acuerdo incluya un aumento adicional que evite que los trabajadores vean reducido su salario de bolsillo.
La negociación se da en un contexto marcado por la evolución de la inflación y el consumo, variables clave que tanto el sindicato como las empresas analizan antes de definir el próximo ajuste salarial para el sector mercantil.











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