Mientras en el Gobierno repiten a diario palabras como “transparencia”, “casta” y “austeridad”, la declaración jurada del vocero presidencial Manuel Adorni parece haberse transformado en un expediente perdido en tiempo suplementario. Según trascendió, el funcionario todavía no presentó la documentación obligatoria y en Casa Rosada ya manejan una fecha estimada que, curiosamente, suena más a fixture futbolero que a obligación pública: “antes del Mundial”.
La demora empezó a generar ruido incluso dentro del oficialismo, donde algunos funcionarios ya empiezan a preguntarse si el trámite quedó atrapado entre conferencias de prensa, posteos en redes y alguna que otra batalla cultural. Mientras tanto, la Oficina Anticorrupción espera la presentación como un hincha espera el VAR: con paciencia, resignación y sabiendo que probablemente haya polémica.
Desde el entorno del vocero aseguran que la declaración será presentada “en tiempo y forma”, una frase que en política argentina puede significar cualquier cosa entre mañana y el próximo cambio de gobierno. La explicación oficial apunta a cuestiones administrativas y demoras burocráticas, aunque puertas adentro algunos ironizan con que el documento está siendo editado cuadro por cuadro como si fuera un video de TikTok.
La situación no pasó desapercibida para la oposición, que salió a recordar que el actual gobierno llegó prometiendo terminar con los privilegios y exigir estándares éticos más altos que los de la “vieja política”. Claro que en Argentina la vara moral suele durar exactamente hasta que toca completar formularios.
Por ahora, la famosa declaración jurada sigue sin aparecer. Y mientras el calendario avanza, en Balcarce 50 algunos ya hacen cuentas: si sigue demorándose, quizá termine presentándose junto a la lista de convocados.








Leave a Reply