Una mujer vivió un momento de extrema tensión cuando fue interceptada por un delincuente mientras caminaba por la vía pública, luego de haber dejado a su hija en la escuela. En medio del ataque, comenzó a pedir ayuda a los gritos, lo que llamó la atención de un colectivero que circulaba por la zona.
El conductor detuvo la marcha al advertir la situación y actuó rápidamente, logrando frenar el avance del agresor y generar las condiciones para que la víctima pudiera ponerse a salvo.
Tras la intervención, el delincuente escapó del lugar sin concretar el robo, mientras la mujer fue asistida y logró salir ilesa del episodio. Vecinos de la zona señalaron su preocupación por la reiteración de hechos de inseguridad en el barrio.
El caso volvió a poner en foco la problemática de los robos tipo “motochorro” y el rol de testigos o transeúntes que, en algunos casos, intervienen para evitar que los delitos se concreten.











Leave a Reply