Kevin Ramírez lleva una historia de esfuerzo detrás de su carrera como boxeador. Antes de llegar a disputar un cinturón internacional en Italia, trabajó desde muy joven como changador en el mercado frutihortícola de Lanús. Este sábado enfrentará a Jonathan Kogasso en Cerdeña.
La historia de Kevin Ramírez tiene un fuerte vínculo con Lanús, donde comenzó a trabajar durante su adolescencia como changador en el mercado frutihortícola del distrito. Mientras se ganaba la vida junto a su padre y sus hermanos, también daba sus primeros pasos en el boxeo.
Hoy, años después, aquel joven que combinaba trabajo y entrenamiento se encuentra en Italia, a punto de afrontar uno de los desafíos más importantes de su carrera: enfrentará a Jonathan Kogasso por el cinturón internacional Bridger del Consejo Mundial de Boxeo (CMB).
Ramírez comenzó a entrenar a los 13 años y realizó sus primeras peleas a los 15. En el camino tuvo que combinar su actividad deportiva con diferentes trabajos. Además de su paso por el mercado de Lanús, fue chofer de Uber y posteriormente comenzó a trabajar en la recolección de residuos.
El boxeador contó que durante algunos momentos incluso evaluó abandonar el deporte debido a las dificultades para sostener los entrenamientos y el trabajo. Sin embargo, continuó adelante con el acompañamiento de su familia y de su equipo.
Un desafío internacional
La pelea en Cerdeña representa una nueva oportunidad para Ramírez, que llega después de haber participado del Grand Prix del Consejo Mundial de Boxeo en Arabia Saudita.
El combate frente a Kogasso será a 12 rounds y pondrá en juego el cinturón internacional Bridger del CMB, una categoría que se encuentra entre el peso crucero y el pesado. Ramírez llega con un récord invicto de 12 victorias y dos empates, con cuatro triunfos por nocaut.
El argentino aseguró que afronta el desafío con tranquilidad y confianza. Para él, la posibilidad de pelear por un título internacional representa una instancia clave para continuar creciendo dentro del boxeo profesional.
Una carrera marcada por el esfuerzo
Mientras se prepara para subir al ring en Italia, Ramírez mantiene presente todo lo que tuvo que atravesar para llegar hasta allí.
Sus comienzos laborales en Lanús, los entrenamientos desde adolescente, los distintos trabajos que realizó y el acompañamiento de su familia forman parte de una historia que ahora suma un nuevo capítulo en el escenario internacional.
“Yo peleo por mi familia siempre”, expresó el boxeador, quien señaló que sus hijos son una de sus principales motivaciones para continuar compitiendo.
Este sábado, desde Cerdeña, Kevin Ramírez tendrá la posibilidad de transformar años de esfuerzo en una nueva oportunidad deportiva: quedarse con un cinturón internacional y seguir avanzando en su carrera. El combate será transmitido por Telefe desde las 17.15.









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