La nueva normativa bonaerense habilita a cooperativas y concesionarios municipales de energía eléctrica a generar electricidad para abastecer a sus propios usuarios. La iniciativa busca promover la transición energética, fortalecer las economías locales y avanzar hacia un modelo más sustentable.
La provincia de Buenos Aires dio un nuevo paso hacia el desarrollo de energías renovables. La Legislatura bonaerense convirtió en ley el proyecto de autogeneradores comunitarios impulsado por la diputada provincial Viviana Guzzo, que recibió la sanción definitiva del Senado el 6 de octubre.
La norma incorpora esta figura al Marco Regulatorio Eléctrico provincial, establecido por la Ley 11.769, y permite que los concesionarios municipales que distribuyen electricidad también puedan generarla para abastecer a sus propios usuarios y asociados. <Cite refs={[“turn716442search0”]}/>
Un modelo energético con participación local
La ley abre nuevas posibilidades para que las cooperativas eléctricas y los prestadores municipales desarrollen proyectos de generación de energía a partir de fuentes renovables. De esta manera, las comunidades podrán tener un papel más activo en la producción de la electricidad que consumen.
Entre las alternativas contempladas en el proyecto se encuentran la energía solar fotovoltaica, la eólica, la solar térmica y la biomasa, entre otras fuentes renovables. <Cite refs={[“turn716442search1″,”turn716442search2”]}/>
Este esquema puede favorecer el aprovechamiento de los recursos disponibles en cada localidad y promover iniciativas conjuntas entre prestadores, con la posibilidad de compartir infraestructura y capacidades técnicas.
Sustentabilidad y transición energética
Desde una perspectiva ambiental, la generación comunitaria de electricidad representa una herramienta para avanzar hacia una matriz energética más diversificada y con mayor participación de fuentes renovables.
La transición energética busca reducir progresivamente la dependencia de los combustibles fósiles y fomentar alternativas que contribuyan a disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero. Para que estos beneficios se concreten, será importante que los proyectos incorporen criterios de eficiencia, planificación ambiental y gestión adecuada de sus instalaciones.
Además, el desarrollo de iniciativas locales puede generar oportunidades de empleo, innovación tecnológica y formación de trabajadores especializados, vinculando la protección ambiental con el crecimiento productivo.
El rol de las cooperativas y los municipios
La nueva normativa también fortalece el papel de las cooperativas y los concesionarios municipales como actores del desarrollo energético. Su cercanía con los usuarios puede facilitar la identificación de necesidades locales y la planificación de proyectos adaptados a las características de cada comunidad.
La diputada Viviana Guzzo destacó que la ley permitirá pensar la energía desde las necesidades de cada localidad, ampliar las posibilidades de generación renovable y acompañar el desarrollo de los pueblos bonaerenses. <Cite refs={[“turn716442search0”]}/>
Un desafío para el desarrollo sustentable bonaerense
La sanción de la ley constituye un marco para impulsar nuevas iniciativas de generación comunitaria. Sin embargo, sus resultados dependerán de la puesta en marcha de proyectos concretos, las inversiones disponibles, la viabilidad técnica y económica y los mecanismos de implementación.
El desafío será transformar esta herramienta legal en acciones que permitan ampliar el uso de energías renovables, fortalecer la participación de las comunidades y contribuir a un sistema eléctrico más sustentable.
La experiencia también abre una oportunidad para vincular a municipios, cooperativas, universidades, instituciones educativas y sectores productivos en torno a un objetivo común: avanzar hacia un modelo energético que contemple tanto las necesidades sociales como el cuidado del ambiente.











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