Miles de personas se acercaron desde la madrugada a una convocatoria laboral en el sur del conurbano bonaerense. La empresa busca cubrir 40 vacantes para una nueva sucursal, en una escena que vuelve a poner en evidencia las dificultades para acceder al empleo formal.
La búsqueda de trabajo volvió a dejar una imagen contundente en el conurbano bonaerense. En Ezeiza, miles de personas formaron una fila de más de diez cuadras para postularse a uno de los 40 puestos laborales que ofrece una distribuidora de alimentos para su próxima sucursal.
La convocatoria se realizó durante la mañana del martes 20 de octubre y reunió a hombres y mujeres de distintas edades, muchos de los cuales llegaron varias horas antes del horario previsto para presentar sus currículums y participar de las entrevistas.
La respuesta superó las expectativas de la empresa, que decidió adelantar dos horas el inicio de la atención. Aunque la convocatoria estaba prevista para las 8, comenzó a recibir postulantes a las 6 de la mañana, ante la gran cantidad de personas que aguardaban desde temprano.
Miles de aspirantes para apenas 40 vacantes
La firma Cabaña Santa Marta prepara la apertura de una nueva sucursal en Ezeiza, prevista para noviembre, y necesita incorporar personal para distintas áreas del establecimiento.
Según informó el propietario de la empresa, Nazareno López, alrededor de 4.000 personas se presentaron a la convocatoria. La compañía organizó entrevistas presenciales para los aspirantes, que debían acercarse con su currículum y documento de identidad.
El empresario reconoció que la magnitud de la respuesta generó sentimientos encontrados: por un lado, la satisfacción de poder incorporar trabajadores a su negocio; por otro, la tristeza de saber que solamente una pequeña parte de quienes se acercaron podrá acceder a un puesto.
La convocatoria reunió a jóvenes que buscan su primera experiencia laboral, trabajadores con antecedentes en diferentes rubros y personas que necesitan cambiar de empleo o salir de la informalidad.
Para muchos de los postulantes, conseguir un trabajo registrado representa la posibilidad de contar con ingresos más estables, aportes jubilatorios y cobertura médica.
La crisis del empleo y las dificultades para trabajar en blanco
La escena de Ezeiza vuelve a poner en discusión la situación del mercado laboral argentino y las dificultades que enfrentan numerosos trabajadores para acceder a un empleo formal.
De acuerdo con un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), elaborado a partir de datos oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, entre noviembre de 2023 y abril de 2026 se perdieron 341.396 puestos de trabajo registrados y se redujo en 28.262 la cantidad de empleadores.
Las cifras reflejan el retroceso del empleo registrado durante ese período y sirven para contextualizar una realidad en la que las oportunidades laborales formales son una preocupación central para miles de familias.
La convocatoria de Ezeiza no es un episodio aislado. En distintos puntos del conurbano bonaerense se registraron filas multitudinarias ante búsquedas de personal con una cantidad limitada de vacantes.
Una postal que refleja la preocupación social
Detrás de las largas filas hay historias y necesidades diferentes: jóvenes que intentan ingresar al mercado laboral, personas que buscan sostener sus hogares y trabajadores que aspiran a dejar empleos precarios por una oportunidad con mejores condiciones.
La cantidad de postulantes frente a una oferta de apenas 40 puestos deja al descubierto la enorme competencia por conseguir un empleo y la preocupación que genera la falta de estabilidad económica.
Mientras la empresa avanza con la selección de personal para su nueva sucursal, la imagen de miles de personas esperando una oportunidad vuelve a instalar un interrogante sobre la situación laboral: ¿cuántos trabajadores que buscan empleo podrán encontrar una salida estable en un mercado cada vez más exigente?







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