A pocas semanas del comienzo del ciclo lectivo 2026, las escuelas privadas encendieron la alarma por un fuerte desajuste económico que, según advierten, pone en tensión la viabilidad operativa de muchas instituciones educativas.
La Asociación de Institutos de Enseñanza Argentina (AIEPA) impulsó un pedido formal para aplicar un aumento retroactivo de 8,1% en las cuotas escolares que cubra los costos laborales del último trimestre, en un contexto en que las escuelas enfrentan incrementos salariales sin poder actualizar de inmediato sus aranceles.
Según explicaron desde la entidad, el desbalance se genera porque los acuerdos salariales alcanzados con docentes —que incluyen subas de diciembre, enero y febrero, además del proporcional del aguinaldo— deben afrontarse antes del inicio de clases, pero las normas vigentes impiden que la mayoría de los colegios privados ajusten las cuotas hasta marzo. Esto genera una brecha de al menos tres meses sin cobertura financiera para hacer frente a los costos laborales.
Las instituciones que reciben subvención estatal, que representan más del 70% de los colegios privados en la provincia de Buenos Aires, quedan particularmente afectadas por esa limitación legal, mientras afrontan gastos operativos y pagos de sueldos sin ingresos por aranceles durante el receso.
Desde las escuelas también advirtieron sobre otros factores que complican la situación, como una caída en la matrícula y un aumento de la morosidad en los pagos de las cuotas, fenómenos que presionan aún más los presupuestos familiares y la sustentabilidad de los establecimientos.











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