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Bangladesh volvió a vestirse de celeste y blanco: una multitud celebró el triunfo de Argentina ante Austria

La pasión de Bangladesh por la Selección argentina parece no tener límites. A más de 17 mil kilómetros de distancia y sin tener representación propia en la Copa del Mundo, miles de personas salieron nuevamente a las calles para celebrar la victoria por 2 a 0 ante Austria, con dos goles de Lionel Messi.

Las imágenes recorrieron el mundo: avenidas colmadas de hinchas con camisetas argentinas, banderas gigantes, fuegos artificiales y festejos que se extendieron hasta la madrugada en distintas ciudades del país asiático. En la capital, Daca, la Universidad local volvió a convertirse en uno de los principales puntos de encuentro para seguir el partido y celebrar cada jugada del capitán argentino.

El fenómeno no es nuevo, pero lejos de apagarse se fortalece con cada actuación de la Scaloneta. Bangladesh mantiene desde hace décadas una relación especial con el fútbol argentino, una pasión que nació en los años 80 con Diego Maradona y que alcanzó dimensiones inéditas con Lionel Messi y la conquista del Mundial de Qatar 2022.

Durante el encuentro ante Austria, miles de personas siguieron el partido en pantallas gigantes y estallaron de alegría con el segundo gol de Messi, que además le permitió seguir ampliando sus récords mundialistas. Videos difundidos en redes sociales muestran abrazos multitudinarios, cánticos y una auténtica fiesta popular que nada tiene que envidiarle a los festejos en la Argentina.

La devoción llega a tal punto que muchos bangladesíes aseguran sentir a la Albiceleste como su propia selección. “Argentina tiene 45 millones de hinchas en casa, pero también millones en Bangladesh”, escribió un usuario del país asiático en redes sociales, reflejando un sentimiento compartido por generaciones enteras de fanáticos.

Mientras la Selección avanza en el Mundial 2026, el apoyo desde Bangladesh vuelve a sorprender al planeta. Allí, cada gol de Messi se vive como una celebración nacional y cada triunfo argentino se transforma en una fiesta multitudinaria, demostrando que la pasión por el fútbol puede derribar cualquier frontera.

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