Desde el 2007 informando con responsabilidad

La crisis económica se profundiza: caen la industria y el comercio mientras el crecimiento no llega a todos los sectores

La actividad económica volvió a mostrar señales de debilidad y expone las dificultades de la recuperación, con retrocesos en sectores clave para la producción, el consumo y el empleo.

La economía argentina atraviesa un escenario de recuperación desigual, con sectores que logran expandirse y otros que siguen sin encontrar una salida a la caída de la actividad. Los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) muestran que, pese al crecimiento acumulado durante los primeros ocho meses de 2026, varias ramas importantes para el empleo y el mercado interno permanecen en terreno negativo.

Según el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), la actividad cayó un 1,74% interanual en agosto, lo que representó el segundo retroceso consecutivo. En la comparación mensual desestacionalizada, el indicador avanzó apenas un 0,1%, una mejora insuficiente para compensar la fuerte contracción registrada en julio.

Los sectores más afectados

Entre las actividades que registraron las mayores caídas interanuales en agosto se encuentra la pesca, con una retracción del 15,7%. También se destacaron los retrocesos de la intermediación financiera, que cayó un 3,8%, y del comercio mayorista y minorista, con una baja del 3,5%.

La industria manufacturera retrocedió un 3,2% frente a agosto de 2025, mientras que el transporte y las comunicaciones registraron una disminución del 2,9%. Por su parte, la construcción cayó un 2,5% y la administración pública, un 1,6%.

El panorama refleja las dificultades que enfrentan actividades vinculadas con la producción, el consumo y la generación de empleo. Aunque algunos indicadores muestran mejoras en el acumulado anual, los resultados mensuales evidencian que la recuperación todavía no alcanza a buena parte de la economía.

Minería, petróleo y agro impulsan el crecimiento

En contraste con los sectores más afectados, la explotación de minas y canteras se consolidó como una de las actividades de mejor desempeño. En agosto registró un crecimiento interanual del 11,1% y acumuló una suba del 13,2% entre enero y agosto.

El sector incluye la extracción de petróleo y gas, cuya actividad continúa mostrando dinamismo y mantiene expectativas favorables para el conjunto del año.

La agricultura, la ganadería, la caza y la silvicultura también exhibieron resultados positivos, con un incremento acumulado del 9,2% durante los primeros ocho meses de 2026. Sin embargo, en agosto el rubro registró una caída interanual del 1%, después de varios meses de evolución favorable.

Otros sectores que crecieron durante el período enero-agosto fueron la intermediación financiera, con un avance del 3,5%; los hoteles y restaurantes, con una mejora del 2,5%; y el suministro de electricidad, gas y agua, que aumentó un 2,3%.

La industria y el comercio siguen en retroceso

Al observar el acumulado de los primeros ocho meses del año, la industria manufacturera aparece como la actividad de peor desempeño entre las principales ramas económicas, con una caída del 2,5%.

La administración pública también registró un resultado negativo, con una contracción del 1,5% entre enero y agosto. En tanto, el comercio mayorista y minorista retrocedió un 1,1% respecto del mismo período de 2025.

Las cifras muestran una diferencia marcada entre las actividades vinculadas con la explotación de recursos naturales y aquellas que dependen en mayor medida de la demanda interna. Mientras el petróleo, la minería y el agro sostienen buena parte del crecimiento, la industria y el comercio todavía no logran consolidar una recuperación.

La construcción, por su parte, se mantuvo prácticamente estable durante los primeros ocho meses, con una variación positiva de apenas el 0,3%.

Una recuperación que todavía no llega a todos

El EMAE acumuló una suba del 1,2% entre enero y agosto de 2026, aunque ese resultado general convive con fuertes diferencias entre los distintos sectores productivos.

La evolución de la actividad abre interrogantes sobre la capacidad de los rubros que crecen para impulsar al resto de la economía. La debilidad de la industria, el comercio y la construcción resulta especialmente relevante por su peso en el empleo y en el funcionamiento del mercado interno.

En este contexto, algunos analistas advierten sobre el riesgo de que la economía ingrese en una recesión técnica durante el tercer trimestre, dependiendo de los resultados de septiembre y de la evolución de los indicadores oficiales.

Desde el Gobierno, en tanto, atribuyen parte de la volatilidad de las mediciones mensuales a los cambios estructurales que atraviesa la economía y sostienen que resulta necesario observar la tendencia de fondo.

Sin embargo, la serie tendencia-ciclo del INDEC no registró variaciones entre abril y agosto, una señal de estancamiento que contrasta con las expectativas de una recuperación sostenida.

El próximo informe oficial, correspondiente a septiembre, permitirá evaluar si la actividad consigue revertir la tendencia reciente o si persisten las dificultades en los sectores que concentran una parte importante de la producción y el empleo.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *